Cómo viajar a Tailandia de forma sostenible

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Tailandia es un país maravilloso. Sus locales siempre tienen una sonrisa en la boca, su naturaleza es exuberante hasta decir basta y su cultura y tradiciones son tan ricas y tan llenas de matices que desearás quedarte allí para siempre. Todo esto ha enamorado a medio mundo, atrayendo un turismo de masas que tiene también un efecto muy negativo sobre el país.

Lo veo incluso en amigos míos y demás gente cercana que ha visitado recientemente el reino de Siam. Esas fotos en Instagram con las mujeres jirafa o montando elefantes me entristecen y me hacen reflexionar sobre hasta qué punto todas esas atracciones turísticas son éticas y morales. Aunque siendo realista, seguro que yo como turista en Tailandia o en cualquier otro lugar también he cometido errores en mayor o menor medida.

A raíz de haberle dado bastantes vueltas a este tema, he decidido elaborar esta guía sobre cómo viajar a Tailandia de forma sostenible y qué cosas debemos evitar o al menos replantearnos al visitar este precioso país.

 

Viajar a Tailandia de forma sostenible

 

Actividades con elefantes

El símbolo de Tailandia por excelencia son los elefantes. Hace unos años, estaba muy de moda hacer actividades en las que montabas  al elefante durante un rato aunque hoy en día la gente está más concienciada de que este tipo de actividades fomentan la explotación animal.  

A partir de esta situación empezaron a proliferar lo que se denomina “santuarios de elefantes” y hay gente que piensa que acudir a uno de estos lugares es sinónimo de viajar a Tailandia de forma sostenible. El problema es que aunque en estos “santuarios” ya no se monte a los elefantes, se los sigue usando como un reclamo turístico. Los viajeros continúan yendo a estos lugares para sacarse la típica foto de turno, acariciarlos o bañarlos. Ante todo esto, creo que es muy importante tener en cuenta que los elefantes son animales salvajes y que no está en su naturaleza ser bañados todos los días o estar rodeados de personas, por mucho que esto sea mucho menos nocivo para ellos que el hecho de montarlos.

Además, muchos hombres y mujeres de negocios han visto una buena oportunidad en esta nueva tendencia y han transformado sus campamentos de elefantes en “santuarios”, en los que siguen siendo tratados de forma muy lamentable y entrenados para satisfacer al turista y a sus “selfies”.

Si te gustan los animales, te debería gustar verlos en libertad. Es por eso que te recomendaría encarecidamente que visitases una “reserva de animales” en lugar de un “santuario”. En el centro de Tailandia tienes el parque Khao Yai, y en el sur, el parque Kui Bur. Estos dos lugares cuentan con una buena población de elefantes salvajes viviendo en su hábitat natural que podrás observar desde la distancia.

También hay santuarios de verdad, en los que han rescatado a los elefantes de unas condiciones muy duras y donde ponen al animal en primer lugar. Por lo que he leído, el Elephant Project Valley es uno de ellos y se encuentra en Chiang Rai. Tomes la decisión que tomes, asegúrate de hacer una buena investigación previa y leer opiniones de gente que haya estado allí previamente.

Y si quieres informarte más sobre cómo funcionan algunos de los santuarios de Tailandia, te recomiendo encarecidamente que te leas este artículo en inglés, o este otro en español.

 

Consumo de plástico

El consumo de plástico en el Sudeste Asiático está un poco descontrolado. Te pides un café para llevar en cualquier puesto de la calle, y te lo meten dentro de una bolsita de plástico y con una pajita. Vas al mítico supermercado 7-Eleven a comprar una botella de agua y te la ponen también en una pequeña bolsita de plástico. Y así con cualquier compra que hagas por pequeña que sea.

Ante todas estas situaciones lo mejor siempre es rechazar la bolsa de plástico ya que aunque pienses que luego se puede reciclar, lo cierto es que los países del Sudeste Asiático no tienen una infraestructura que les permita reciclar tan fácilmente como en Europa o Estados Unidos.

Otra opción para viajar a Tailandia de forma sostenible es llevar en la mochila tu propia pajita de bambú reutilizable o botella de agua para rellenar cuando sea posible.

 

Mujeres jirafa y otras tribus

Uno de los platos fuertes cuando visitas Chiang Mai o el norte de Tailandia es acercarte a ver a las mujeres jirafa. Esta tribu constituye un verdadero atractivo para muchos turistas debido al exotismo que supone ver a estas mujeres con sus imposibles collares de bronce al cuello y enfundadas en coloridos trajes.

Foto de Piyabay.com

Sin embargo, esto también trae consigo una controvertida polémica. Por una parte, es cierto que un cierto turismo resulta positivo para la economía del lugar y esto es especialmente importante en sitios tan rurales y remotos como en los que se encuentran estas tribus. Probablemente sin el dinero del turista serían también incapaces de mantener ciertas tradiciones artesanales como la elaboración a mano de sus preciosos tapices.

La otra cara de la moneda me lleva a pensar sin embargo en la explotación a la que son sometidas estas mujeres, siendo cosificadas y convertidas en pura atracción turística. En el caso de la tribu de mujeres jirafa, también llamada tribu Kayan o Karen, son emigrantes birmanas que debido al conflicto con el régimen militar comenzaron a asentarse en las montañas del norte de Tailandia.

El propio Gobierno de Myanmar quiso terminar con esta tradición que alarga el cuello de las mujeres, pero Tailandia se dio cuenta de que esto llamaba la atención de los turistas y decidió facilitar el acceso de este tipo de actividades por parte de las agencias turísticas. El resultado es que las mujeres de la tribu son forzadas desde niñas por parte de sus familias a colocarse los collares que irán poco a poco alargando sus cuellos ya que supone una fuente de ingresos para la tribu.  De hecho, hay muchos investigadores que consideran que el dinero es la única razón por la que se mantiene esta costumbre.

Si realmente quieres apoyar la economía de las zonas rurales de Tailandia, lo mejor es siempre que te alquiles una moto o hagas una ruta de senderismo. De esta manera podrás ir parando por pueblecitos de montaña y conectando con los locales ya sean comprando una pieza de artesanía en cualquier puesto o comiendo en un restaurante local.

 

Turismo sexual

Al margen de elefantes y mujeres jirafa, Tailandia es también un lugar de turismo sexual y no todos los hombres y mujeres que trabajan en esta industria lo hacen de forma voluntaria. Es muy importante que seas consciente de esto si quieres viajar a Tailandia de forma sostenible.

Al margen de la prostitución, que obviamente juega un papel muy importante en este país, el turista también está apoyando la explotación sexual cuando acude a determinados espectáculos.

El ping-pong show, por ejemplo, es uno de ellos. Lo verás anunciado por las calles de Bangkok o de Chiang Mai y me parece totalmente grotesco solamente con imaginarlo. Consiste en que una mujer se introduzca una pelota de ping-pong en la vagina para después expulsarla con sus movimientos pélvicos. Posteriormente alguien le volverá a devolver la pelota con una raqueta en mano y así sucesivamente.

Sinceramente creo que es muy importante que antes de que alguien vaya a este tipo de actividades se informe de las explotación que hay detrás y se pare a pensar si realmente va acorde con sus valores éticos y morales.

 

Apoya la economía local

Y por último, la regla de oro para viajar a Tailandia de forma sostenible (o a cualquier otro lugar) es siempre apoyando la economía local.

Tailandia ha sufrido durante la última década un auténtico boom turístico, y como consecuencia han proliferado las cadenas de hoteles, los Starbucks y los supermercados 7-Eleven. Sin embargo, si consumes en todos estos lugares estarás simplemente enriqueciendo a las grandes multinacionales y apoyando más bien poco la economía del lugar.

Alójate en hoteles o albergues familiares, come en restaurantes locales o en puestos callejeros y aléjate también un poco de los sitios más concurridos por los turistas para a la vez experimentar la verdadera esencia de la cultura tailandesa.


Si tienes alguna otra idea sobre cómo viajar a Tailandia de forma sostenible, no dudes de escribirla en los comentarios 🙂

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Comments
  • blogdeosyuyis
    Responder

    Qué buen artículo. Nos encanta que se practique el turismo sostenible y que se intente concienciar. Es tan necesario y somos tan pocos los que lo vemos…

    Un gran saludo

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