Los lugares que no te puedes perder en la costa sur de Islandia

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Después del Círculo Dorado, la costa sur de Islandia es otra de las rutas más populares si estás pasando unos días en Reikiavik o alrededores. En esta zona podrás disfrutar de playas de arena negras, simpáticos frailecillos, un montón de cascadas para todos los gustos y hasta un avión abandonado en una playa. ¿Quién da más? A continuación te cuento cuáles son las paradas imprescindibles en esta zona.

 

Paradas imprescindibles en la costa sur de Islandia

 

Seljalandsfoss, primera cascada del día

Dado que hicimos noche en Selfoss, nuestra primera parada fue visitar la cascada de Seljalandsfoss. Una de las más bonitas del país y una visita totalmente obligatoria si estás recorriendo la costa sur de Islandia. Enmarcada en un verde paisaje y con una altura de 60 metros, también cuenta con la peculiaridad de que la puedes rodear completamente por un caminito que te conducirá hasta la zona de detrás, desde donde se puede contemplar mejor la fuerza con la que baja el agua y la exuberancia del paisaje. Eso sí, cuidado porque el camino es bastante resbaladizo. Además, para no empaparte es mejor que lleves un chubasquero.

En el aparcamiento que hay justo enfrente de la cascada tendrás que pagar 700 ISK (5,7€) por estacionar tu coche. El ticket es válido para todo el día y un desconocido muy amable nos dió el suyo cuando ya se iba de Seljalandsfoss, por lo que no tuvimos que pagar nada (gracias amigo!).

 

Gljúfrabúi, la cascada escondida

A 800 metros de Seljalandsfoss se encuentra Gljúfrabúi. Esta cascada es mucho más pequeña que la Seljalandsfoss pero cuenta con la peculiaridad de estar escondida tras un rocoso acantilado lo cual le da un aura muy mística.

A esta cascada se puede acceder por abajo y por arriba. Para la zona de abajo, es totalmente imprescindible que lleves unas botas de senderismo impermeables ya que tendrás que caminar sobre el agua que viene de la misma cascada. También hay un sendero empinado para poder acceder a la parte de arriba. Este segundo camino es un poco peligroso por lo que no es apto para todo el mundo.

En este vídeo de Youtube puedes hacerte una idea de lo que te estoy hablando:

 

La famosa cascada Skogafoss


Vamos a por la tercera y última cascada del día. En realidad las estoy poniendo por orden según vas de Selfoss hasta Vik, aunque nosotros la cascada de Skogafoss la vimos a la vuelta y completamente vacía, lo cual fue algo muy mágico. Eran algo más de las 8 de la tarde, ya se empezaba a hacer de noche y fue una increíble sensación de conexión con la naturaleza.

Skogafoss cuenta también con alrededor de 60 metros de alto y puedes acceder a la parte de arriba subiendo por unas escaleras. Además, según una famosa leyenda,  el vikingo Þrasi Þórólfsson escondió un cofre con grandes tesoros detrás de ella, así que tras todo el torrente de agua sigue ese tesoro escondido destinado para aquel que se atreva a desafiar a la naturaleza.

En Skogafoss también hay un par de sitios para comer. Una buena opción es el Skogafoss Bistro Bar enfrente de la cascada.

 

Seljavallalaug, la piscina entre montañas

La piscina de Seljavallalaug era uno de sus lugares que permanecían más o menos secretos para los turistas hasta hace un par de años. De hecho, en algún momento nos hicimos ilusiones con la posibilidad de encontrar un lugar sin gente, pero no tuvimos esa suerte. Si bien es cierto que no estaba tan masificado como las cascadas anteriores, está ya muy lejos de ser una de esas joyas secretas que decían algunos blogs.

Aún así, merece mucha la pena ir a visitarla tanto por la piscina en sí como por las vistas del valle que la rodea. La piscina Seljavallalaug se trata de la más antigua de Islandia que todavía se mantiene activa. Se construyó en el año 1923 con el objetivo de que los locales aprendiesen a nadar. Actualmente todos los estudiantes tiene que pasar un examen de natación obligatorio para poder graduarse, pero a principios del siglo XX no era así y esto suponía un grave problema dado que la pesca era una de las industrias más fuertes del país.

Para llegar a la piscina Seljavallalaug tendrás que conducir hasta Seljavellir, dejar el coche por allí y luego caminar unos 20 minutos hacia el fondo del valle. La sensación de estarse bañando en una piscina natural de agua caliente y en medio de la naturaleza es maravillosa, así que es una visita totalmente recomendable si estás recorriendo la costa sur de Islandia. Aquí tienes un artículo con más información sobre cómo llegar a la piscina Seljavallalaug

 

El avión estrellado en Sólheimasandur

Islandia es un país peculiar, y muestra de ello es que un accidente aéreo producido en los años 70 se ha convertido en una de las principales atracciones turísticas de la costa sur de Islandia.

Corría el 24 de noviembre de 1973 cuando un avión de la Armada de los Estados Unidos se estrelló en una playa de arena negra situada en el sur de Islandia. De hecho, tuvieron mucha suerte ya que al verse obligados a hacer un aterrizaje de emergencia ante un cambio repentino del clima, se encontraron con esta playa cercana y afortunadamente todos sobrevivieron al accidente. Finalmente, los militares se llevaron todas las piezas reutilizables, y dejaron el resto en la playa. 45 años después los restos del avión resisten las inclemencias del tiempo islandés en una playa de arena negra y dando lugar a un composición que parece sacada de un paisaje lunar.

Ahora vamos a los datos prácticos. Hasta hace unos años se podía llegar en coche hasta el avión Sólheimasandur, pero este acceso se cerró debido a la gran multitud de turistas que estaban empezando a acudir, así que actualmente la única forma de llegar al avión es andando. ¡Aquí es donde se aplica el dicho de que el que algo quiere, algo le cuesta!

Son un total de 8 kilómetros en total, 4km de ida y 4km de vuelta. El camino se hace largo porque fundamentalmente estarás andando todo el rato por una playa negra, que es como caminar por el medio de la nada. Recomiendo totalmente ir a primera hora de la mañana o al atardecer, y así evitar toda la multitud de turistas que estará sacando sus drones, escalando por el avión o sacándose selfies.

 

El acantilado Dyrhólaey

Yendo en dirección hacia la localidad de Vik pero 15 kilómetros antes, se encuentra el acantilado de Dyrhólaey, un capricho de la naturaleza en forma de saliente de roca con 120 metros de longitud. Las vistas del océano desde Dyrhólaey son impresionantes, pero hay que tener en cuenta que para acceder a la zona desde la cual se puede sacar una foto como la de arriba hay que subir una pista de piedras con bastante pendiente.

Aquí también se encuentra una colonia de frailecillos. Estos simpáticos animales se han convertido en todo un símbolo de Islandia y no hay tienda de souvenirs que no cuente con objetos relacionados con ellos. En Dyrhólaey puedes verlos a pocos metros de distancia, aunque en la época reproductoria (entre mayo y junio) el acceso está prohibido.

 

Playa de arena negra Reynisfjara

Reynisfjara es el nombre que recibe la playa de arena negra más famosa de la costa sur de Islandia. En realidad, por esta zona todas las playas tienen esa arena negra volcánica, pero la Reynisfjara es doblemente más especial ya que le acompañan unas columnas basálticas que ayudan a formar ese paisaje entre salvaje y escabroso.

Algo muy importante a la hora de visitar la playa Reynisfjara y de la cual nos avisaron tanto en el hotel como cuando alquilamos el coche, es que las olas por esta zona son muy imprevisibles. Nunca hay que fiarse aunque el mar parezca estar en calma ya que desgraciadamente ha habido varios accidentes por este motivo en los últimos años. Se puede caminar por la playa, pero siempre manteniendo siempre una distancia de seguridad con respecto a la orilla.

 

El pueblo de Vík í Mýrdal y Reynisdrangur

Vík í Mýrdal es un pueblecito en medio de las montañas y las playas de arena volcánica. Es una parada perfecta para hacer un alto en el camino y comer algo. Nosotros cenamos en el Ice Cave, que no es nada del otro mundo pero estaba bastante bien de precio para ser Islandia.

En Vík í Mýrdal puedes visitar la iglesia que se encuentra en lo alto de una colina, pero sobre todo tienes que ir a su playa de arena negra desde la cual se divisan perfectamente los famosos Reynisdrangur. Estas 3 formaciones basálticas en mitad del mar son el resultado de la erosión del viento y las olas durante miles de años.

Pese a que existe una explicación científica muy clara, los islandeses son muy fans de las leyendas y de hecho más de un tercio de la población cree en los duendes. Por eso, es una creencia muy extendida para muchos locales que estas formaciones rocosas son en realidad trolls que se convirtieron en piedras después de ver la luz del sol

¿Dónde dormir a lo largo de la costa sur de Islandia?

Selfoss Hostel

El día anterior a recorrer la costa sur de Islandia, hicimos el Golden Circle así que pensamos que Selfoss era un buen lugar para hacer noche entre ambos recorridos. Es de lo más barato que encontramos ya que pagamos  63€ por una habitación doble con baño compartido. Puedes reservarlo a través de este enlace.

Nicehostel Seljaland

Muy cerca de la cascada Skógafoss, se encuentra el Nicehostel Seljaland y fue el mejor alojamiento en el que estuvimos durante nuestro periplo por Islandia. Nos costó 95€ la noche en habitación doble con baño compartido, el desayuno estaba muy rico y las instalaciones se veían muy nuevas y limpias. Puedes reservarlo a través de este enlace.

Icelandair Hotel Vík

Si estás buscando un lugar donde comer en Vik, el Icelandair Hotel Vik puede ser una buena opción y se encuentra a 9 minutos andando de la playa. Tienen parking gratuito y desayuno incluido. Puedes reservarlo a través de este enlace.

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